sobre este fragmento de vida...



Inicio este blog con el deseo de compartir con amigos e interesados lo que hago.Las imágenes que producen los aparatos fotográficos de registro es lo mío. Fotos y videos, todos con el sentir de aquel que registra desde adentro; como un padre de familia o como una amiga, mis imágenes buscan huir de la enorme falacia que llaman objetividad. Así, bajo el nombre de la cámara casera, planteo historias personales e íntimas, con el más sincero deseo comprender un poco mi mundo, que no es el de alguien muy especial. Sinceramente yo soy como usted, por más famoso que sea. Las preguntas y retos que nos plantea la vida, muy probablemente sean las mismas, y ante conflictos humanos de la envergadura de los que aparecen como bombas descontextualizadas en los noticieros, mis opiniones, mis imágenes, no dejarán de ser las mías, las de un sujeto normal que sigue sin solucionar el mundo, pero que con su oficio de realizador audivisual pone el dedo en las heridas compartidas de la humanidad.

sábado, 7 de junio de 2014

la búsqueda eterna del final

Ya van más de dos años que trabajo en el proyecto de Popayán, está película que  ha tomado mis tiempos libres para llenarlos del placer que me produce hacer mis historias, re-descubrir mis imágenes, escribir y editar.  Ahora ya está todo armado. La duración del primer corte es de 116 min. Con esto decidí un día invitar a un grupo de amigas cercanas y enseñarles el video. Preparé un almuerzo y nos acomodamos para verla. Cuando empezó a andar, había hecho mal el "render" de la primera parte, tenía dos voces: la del estudio de grabación y la del computador que era la voz inicial con la que había empezado el montaje. En fin, no se podía entender la voz en off. Sintiéndome algo torpe, suspendimos la proyección y quedamos en hacerlo después. Una amiga empezó a ayudarme a lavar los platos del almuerzo, y cuando menos pensamos "tras!" se cayó un vaso.



Este no era un vaso cualquiera. Era una vaso que mi tía Gloria y su hija Jiovanna me dieron como recuerdo de mi graduación de la universidad. Tenía impresa la foto de Blondie, mi mascota en la casa de mi abuela, caminando por la que era mi ventana allá. Para mí el vaso significaba mucho, era en realidad un recuerdo constante, como una ventana en mi casa actual a ese lugar que habité y a quien yo era en ese entonces.
El vaso se rompió ese día en que pretendía enseñar por primera vez a alguien "Popayán", y para mí el vaso significó mucho más en ese momento porque fue una metáfora de un mundo que quedó completamente atrás, para estar ahora en un mundo nuevo, un mundo al que de cierta forma me acostumbré a habitar a través de hacer "Popayán", a través de hacer una película sobre dejar el hogar y vivir la independencia.

Por eso ahora quiero hacer otro vaso. Uno para esta nueva etapa de vida, y esperar a que quizás algún día éste también se rompa.

Volví luego a ver toda la película buscando qué otros errores había tenido la reenderización del video, y cortándole un pelín aquí, un pelín allá... y así, empecé a pensar que quizás este sea el final...

Me confundo... aún más.

Ha esta historia a sido difícil encontrarle un final, un punto de cierre o de retorno... muchos, como la quebrada del dichoso vaso, parecieran decirme "soy yo"!