Samuel
María José
Y es que encuentro detalles inimaginables en el snap shot cuando a los días lo vuelvo a mirar. Me doy cuenta que en esas imágenes que hago de manera pulsacional terminan revelando cosas que ni yo conocía. Como en el caso de estas fotos: mi sobrinito, Samuel, y María José una primita. Y no puedo evitar hablar de ellos en diminutivo, porque siento una especie de enbobamiento cuando me ponen un niño enfrente. Y les tomo fotos por eso...por bellos, adorables, y bueno, también por personas que la imagen y yo veremos crecer.
Así, con ese gusto por la belleza infantil, surgieron estos snap shots que terminan por revelarnos algo de la persona que se retrata.
A Samuel, lo veo como un hombre grande. Mirando a la cámara con complicidad de un acto arriesgado, o del más grande placer.
La foto de Maria José, por otro lado, es el fragmento revelador de una decena de fotos tratando de congelar de ese momento de crisis. Una desfiguración de ese rostro adorado de los niños.
No se a ustedes, pero estas imágenes me encantan. Son dos de mis favoritas que comparto hoy público invisible*imaginario.

