A veces creo que le doy demasiada trascendencia a cosas simples de la vida como crecer...
Daniela, del kindergarden al once del colegio católico y femenino en que nos conocimos, tiene ahora una niña, Martina, o "morita" como le dicen quienes vieron cómo en el embarazo Daniela amaba comer moras.
Martina y yo.
Diana, mi amiga de la universidad. Una persona indispensable para mí en esta ciudad a la que llegué para estudiar y me he terminado quedando. Una amiga con la que vivimos la revolución en nuestros hogares. Tener novios y quedarnos a dormir con ellos, probar nuevos mundos, música, amistades, viajes... Diana mi amiga, ahora tiene también una niña: María Antonia.

