Amparo vino desde Nueva York a visitar a su madre - mi tía Carmen, la última de las hermanas vivas que quedan de mi abuela - y hermanas. También vino para celebrar su cumpleaños número 50. Sí, otros 50 años
Ya van dos cumpleaños número 50 de mujeres en mi familia. Bueno, tal vez dos no son muchos para algunos, pero para mí sí lo son, y sobretodo porque me causa una gran curiosidad ver lo que estas fiestas
envuelven para la mujer. Cumplir 50 años y recordar las viejas canciones de los 70's, tomar, bailar, hacer el ridículo, y homenajearse; éste último es lo más importante - creo yo - y que causa gran curiosidad en mí: la auto-celebración. Fiestas que han sido todas gestionadas por las mismas homenajeadas. Qué se verá después de los 50? que se verá antes? precipicios? muros? nubes? montañas? personas? Es como los 15 años? Unas segundas quiceañeras...eso quiero pensar.
En este video después sigue el día del padre, que fue justamente el día después; perfecta ocasión para eso que llamamos "desenguayabe", la recuperación tras el alcohol del día anterior, con buena comida, cerveza, terraza, Cali - que me vuelve a enamorar - y la Base - la sencillez de lo popular -.
Grabo esto porque no se si vuelva a pasar. Si habrán otras cincuenteañeras, y otros días del padre con padres. Si hayan de nuevo los ánimos para celebrar, reir de idioteces, brindar y comer.
Le agradezco a la familia que vino desde Popayán ese día, a las mujeres Valderrama por abrirnos su casa a la celebración, a mis primos por emborracharse conmigo, a Jairo por el suculento asado, a los cantantes de cantina, al barrio la Base por la brisa, a mi tía Carmen por seguir viva y sin miedo a la muerte...
Fue un bonito fin de semana, que cerró de forma extraña. Cuando salía de la Base, camino a mi casa en taxi, a dos cuadras de la casa de mi tía habían matado a un hombre. Arrodillado en el suelo, como si estuviera sentado comiéndose la hamburguesa que había comprado en el restaurante esquinero. Ahí tendido con un tiro en la cabeza mientras era observado por 50 muchachos y muchachas, dos policías, el taxista y yo.
Pensé: habrá tenido un buen fin de semana del padre?